Si un coche que viene por tu derecha en una intersección en la que tú tienes la preferencia se para y pone las luces de cruces y emergencia... ¿qué está pasando?...
En torno a preguntas de esa índole estamos. Los cursos intensivos que ofertan las autoescuelas para superar el exámen teórico del permiso de conducir, revelan algunos defectos de la educación pública actual. Evidentemente, la gran mayoría de los ciudadanos se sacan el carné sin aparentes dificultades, para lo cual, éste no debe ser excesivamente difícil. Efectivamente así es, pero no deja de ser complicado y requerir un gran esfuerzo para superar el temido test. La cuestión que me planteo es la siguiente: si para obtener el permiso necesitáramos superar un examen de gramática u ortografía, ¿aprobarían tantos? Mi respuesta es que sí.
Si tomamos como referencia el test teórico, los alumnos harían un esfuerzo por mejorar ortografía o su gramática, y, con el premio final del carné, harían todo lo posible por superar el test de ortografía propuesto.
En consecuencia, extraigo de todo esto que en los centros escolares, normalmente, los alumnos no ven claramente el premio que supone aprobar, sacar el graduado, o superar cierta nota en el bachiller, que en el fondo sólo son capaces de esforzarse por pruebas que les reporten beneficios inmediatos.
Ahí queda, ahora que le den al coco los políticos, que para eso les pagamos.