lunes, 20 de agosto de 2007

Contrastes


Y han vuelto. La tranquilidad se había adueñado del mundo. Sin embargo dos sacudidas, una informativa y la otra sísmica, han roto la paz. Se nos presentan como un contraste, un repaso a los valores del mundo "desarrollado", del nuestro.
En Perú, un terremoto ha debastado algunas regiones. Pisco, la más afectada, es ahora terreno de saqueadores, asesinos, asaltantes... que ponen en peligro la integridad de ciertos especialistas en emergencias de este tipo, que lo único que pretenden es ayudar. Y en el primer mundo, nos limitamos a enviar tiritas para la herida, y a informar de que en España eso no pasaría porque tenemos técnicas de construcción apropiadas, en el hipotético caso de ser una zona de peligrosidad sísmica. Ese es el primer contraste. La tirita solo sana la herida, pero no soluciona nada. Los recursos de estos países son suficientes pero no competitivos, no porque sean peores, sino porque nuestro proteccionismo UE no les permite serlo. En parte, el primer mundo es culpable de que, desastres naturales como los Tsunamis o estos temblores, sean tan mortíferos. Lo siento pero es así.
El otro contraste viene de los países árabes. De nuevo al-Qaeda amenaza al mundo "Occidental". Pero no amenaza con atentados a embajadas o con atentados-masacre en países como Irak (tiene guasa que ahora muchos se auerden de Sadam, con lo hijodeputa que era -enhorabuena trío de las Azores-). Saben que eso no tiene mucho eco en nuestras cajas tontas. Lo que tiene poder mediático es mandar una inofensiva carta de amenazas a Henry, Beckham o Justin Timberlake. Digo inofensiva por mera comparación con los atentados diarios en Irak. Segundo contraste, nos importan más cuatro millonarios de dar patadas a un balón, que miles de moritos de mierda muertos....
Desde luego el mundo esta fatal.