martes, 12 de junio de 2007

De como los nazis se inspiraron en EE.UU

Amigos: documento ante el cual merece la pena pararse cienco minutos. Cliquea aquí

martes, 5 de junio de 2007

Enamorado de la moda juvenil


Que de cambios. No sé si siempre ha sido así, pero la verdad es que la globalización ha agrandado las posibilidades y estilos que los jovenes pueden acoger. Los hippis, los góticos, los punkis, los heavy, los pijos, canis... Cada cual elige, y eso no hace mas que enriquecer una cultura.
Existen unos infiltrados en este mundo: los que no dicen lo que son. A estos se les ve el plumero desde el primer momento. El problema es que no demuestran exteriormente sus tendencias, pero sí que apoyan o defienden a unas, y atacan a otras. ¿Quién no conoce un pijo, que sin llevar banderitas de España en las muñecas, lleva sus politos del caballito sin simbolito, y sus mocasines de piel de Ubrique, pero sin marca?. Ese quiere ser pijo pero no quiere que se le encasille. Quiere, pero no se atreve a llevar su estilo, lo que le empuja, hasta sus últimas consecuencias.
En algunas ocasiones esto es bueno. Trae beneficios la medriocridad. Ponte en la situación del cani que estudia tela. Este una de dos, o no quiere perder su esencia, pero tampoco se quiere morir de hambre; o no es un cani de verdad.
Yo no sé que soy. Nunca he sido de encasillarme. La verdad es que me gustan los términos medios (menos con las mujeres).
He expuesto dos posibilidades, una la del que no quiere ser como es porque le da vergüenza; y otra la del que quiere ser como es, pero manteniendo su estilo. Me parece mucho más loable la segunda.
Te insto amigo a que no te encasilles. A que te salgas del tiesto. O, si realmente te identificas con alguna tendencia, llevala hasta sus últimas consecuencias, siempre desde tus preferencias, y sin miedo a cambiar algunos aspectos. Pero sé íntegro, no te importe lo que digan los demás, esos que no te conocen. Haz caso a los que te quieren, pero no dejes de ser tú mismo.

Pactar o no pactar, esa es la cuestión


¿Cuándo sí y cuándo no?, ¿cuándo es lícito o moral y cuando no?. Todas estas preguntas invaden las mentes de muchos de los que el 27M nos acercamos a las urnas. Sí que es verdad que el pacto es el cáncer de la democracia, lo que pasa es que la señora Pedemonte, que en su día dijo esto ahora extrañamente no se acuerda. Pero la verdad es que, según nos beneficie o perjudique, tenemos una opinión u otra sobre los pactos. Pongamos dos ejemplos (ambos me cogen cercanos), uno el de Navarra y otro el de San Fernando.

Em el primer caso, UPN-PP tiene la posibilidad de gobernar en minoría, ha sido al fuerza más votada. Pero el PSOE, en coalición con Nafarroa Bai, puede perfectamente gobernar en mayoria. El problema es el citado partido nacionalista... ¿es lícito?, se ha llegado a decir si eran o no democráticos o constitucionales. Lo que probablemente sean es Abertzales. Pero vayamos a la fuente: "Como demócratas no admitimos ni admitiremos ninguna modificación política ni condicionamiento político por la utilización de la violencia." También aparece en su página web alguna exigencia de cese de la violencia a ETA. ¿Porque no sea hispano-nacionalista (si es que esto existe), no se puede pactar con ella?. Perdonen pero tengo mis dudas. Si estamos en una democracia, y el PSOE está pactando en Cataluña con un partido Republicano.... no sé.

El otro caso es el que me hace cambiar de opinión. En San Fernando se ha votado el cambio, y ese cambio, quieren los ciudadanos que lo de el PSOE (que a mi me parezca bien es otra cosa). Lo cierto es que la intención de la mayoría (igual que en Navarra) es que gobierne el más votado. Pero, ni cortos ni perezosos, PA y PP han decidido pactar. En principio puede parecer normal, igual que en Navarra, ya que alli, tal vez, sus proyectos no disten tanto. El problema es que en San Fernando, PA y PP se ha peleado toda la legislatura, con opiniones dispares en todos los temas: Peprich, Tranvía... Ahora, como les conviene se ponen de acuerdo.

¿Nos cargamos la democracia con los pactos, o realmente son éstos la salsa de las elecciones? Unas veces nos favorecerán y otras no, pero lo cierto es que , con pactos, nunca gobernará el que quiere la mayoría.

En definitiva, vale más el sillón del alcalde o el Jefe Regional, que el futuro y las esperanzas de los ciudadanos.