Unos 7 millones de españoles seguimos con interés ese programa de la primera de televisión española, a cuya esencia Rajoy desvirgó el jueves, "Tengo una pregunta para usted".
Digo "esencia" cuando me refiero a uno de las bases del programa: que el que venga sea el que se llama (y no una versión de si mismo). Y digo "desvirgar", porque si el presidente del gobierno hubiera sabido a lo que se enfrentaba, seguramente habría hecho lo mismo. Zapatero le sonrió, le hizo dos guiños, y consiguió hacerle manitas; pero Rajoy rubricó su conquista robando al programa la flor que con tanto celo guardaba: la sinceridad.
Como bien dijo Gaspar Llamazares, ojalá Rajoy fuera siempre así. Yo creo que hasta los PePeros han quedado defraudados por alguna de sus respuestas...
Lo que sí que es cierto es que algunas de las repuestas dadas por el líder de la oposición fueron del todo erróneas. Pero no erróneas desde el punto de vista ideológico (donde tal término es inaceptable), sino desde el punto de vista aritmético. Vamos a ver, si tu quieres subir el sueldo a las viudas (que bien se lo merecen), no puedes querer también bajar e incluso suprimir ciertos impuestos. Por regla de tres simple, en cuanto menos dinero se cobre de los impuestos, menos cobrarán los pensionistas y funcionarios... o ¿es que Rajoy va a poner de su bolsillo?... ¡pero si ni siquiera dice lo que cobra!.
Se suele decir que los españoles no tenemos conciencia o formación cívica o democrática. Lo que yo creo es que la democracia la entendemos, otra cosa es que nos las quieran colar sin que nos demos cuenta. Esto lo digo porque en muchas ocasiones, unos y otros, juegan con nosotros a los Salvadores y Benefactores: tranquilos que voy a contentar a todos.
Rajoy salió vivo. Disfrazado de centrista, pero vivo.
LO MEJOR. Menos mal que no nos interesaba la política a los españoles... 7 MILLONES. Por mucho que quieran... españa, desde el 31 demócrata


