sábado, 21 de abril de 2007

¿¡Rajoy!?


Unos 7 millones de españoles seguimos con interés ese programa de la primera de televisión española, a cuya esencia Rajoy desvirgó el jueves, "Tengo una pregunta para usted".
Digo "esencia" cuando me refiero a uno de las bases del programa: que el que venga sea el que se llama (y no una versión de si mismo). Y digo "desvirgar", porque si el presidente del gobierno hubiera sabido a lo que se enfrentaba, seguramente habría hecho lo mismo. Zapatero le sonrió, le hizo dos guiños, y consiguió hacerle manitas; pero Rajoy rubricó su conquista robando al programa la flor que con tanto celo guardaba: la sinceridad.
Como bien dijo Gaspar Llamazares, ojalá Rajoy fuera siempre así. Yo creo que hasta los PePeros han quedado defraudados por alguna de sus respuestas...
Lo que sí que es cierto es que algunas de las repuestas dadas por el líder de la oposición fueron del todo erróneas. Pero no erróneas desde el punto de vista ideológico (donde tal término es inaceptable), sino desde el punto de vista aritmético. Vamos a ver, si tu quieres subir el sueldo a las viudas (que bien se lo merecen), no puedes querer también bajar e incluso suprimir ciertos impuestos. Por regla de tres simple, en cuanto menos dinero se cobre de los impuestos, menos cobrarán los pensionistas y funcionarios... o ¿es que Rajoy va a poner de su bolsillo?... ¡pero si ni siquiera dice lo que cobra!.
Se suele decir que los españoles no tenemos conciencia o formación cívica o democrática. Lo que yo creo es que la democracia la entendemos, otra cosa es que nos las quieran colar sin que nos demos cuenta. Esto lo digo porque en muchas ocasiones, unos y otros, juegan con nosotros a los Salvadores y Benefactores: tranquilos que voy a contentar a todos.

Rajoy salió vivo. Disfrazado de centrista, pero vivo.

LO MEJOR. Menos mal que no nos interesaba la política a los españoles... 7 MILLONES. Por mucho que quieran... españa, desde el 31 demócrata

jueves, 19 de abril de 2007

Diario de una Huelga


Piquetes, protestas, mentiras, enfados,... huele a huelga. Creo feacientemente que es la única solución a muchos de los problemas laborales. Lo fuerte es que, no hace tanto tiempo, el mero hecho de que una región se paralizara, suponía para los patrones una pérdida que por sí misma ejercía tal presión sobre el ejecutivo político, que su actuación era inmediata.
Hoy la huelga no es más que un reclamo mediático: si no sales en la tele no eres nadie.
Por al mañana, con las cámaras en la calle, sobraban las excusas para declarar la huelga al 99%. Ya en la tarde, con las ediciones de los informativos emitiéndose, las cámaras han desaparecido, y el cierre también.
Es necesaria una huelga de vez en cuando. El trabajador necesita hacerse notar, no ser un sujeto paciente.
Un amigo me dijo un día antes del 18-A: "Me gustaría verte de empresario", en clara alusión a la pérdida que supone una huelga para éstos. No se me ocurrió en el momento, pero poco después de pensar la situación detenidamente, mi respuesta debió haber sido: "Me gustaría a mí verte con 45 años, sin más oficio que tornero, y en el paro con una hipoteca, la letra del coche y tres hijos que alimentar (y educar, que vale dinero)".
Larga vida a la huelga y a los piquetes. Me parece hasta blanda la protesta, en comparación con la contrapartida de la patronal.

Salud y fuerza compañeros de Delphi.

miércoles, 11 de abril de 2007

¿Velocidad o Viaje?


Os remito una preciosa reflexión del poeta jerzano Caballero Bonald.

" Las carreteras, antes, pasaban por el campo. Ahora ya no pasan por ningún sitio reconocible. Simplemente van de una ciudad a otra sin el menor miramiento, desatendidas de las geografías intermedias. Por supuesto que tampoco soy tan inflexible como para negar que las modernas autovías han reducido las distancias antiguas y han aportado una más efectiva correlación entre fabricantes de automóviles e ingerieros de caminos. Pero también han convertido la campiña en una especie de ingrediente accesorio del viaje. O en algo que apenas se deja ver. Ya se sabe que la velocidad es una pésima aliada de los gozos de la vista.


Los muy acreditados atractivos de las viejas carreteras han sido efectivamente eliminados en autovías y autopistas. Tal vez sea mejor así, pero aquellas carreteras que hoy se llaman secundarias disponían de toda clase de reclamos tentadores. Tan pausadamente se recorría que había tiempo para todo, incluso para perderlo. El disfrute de la vida contemplativa y el delicado negocio de la parada y fonda, estimulaban al viajero en todo momento. Era difícil resistirse a la tregua apacible de las ventas o al reposo en un ameno paraje al borde del camino.

Viajar en automóvil por una autovía se parece ya bastante a viajar por el interior de una naturaleza, sino muerta, sumamente desmejorada.

Que conste que no estoy aludiendo en absoluto a ninguna nostalgia pueril ni a nada referido a la seguridad vial o a los atascos de larga duración. Me limito a sugerir que el progreso no significa obligatoriamente humanización y que , por tanto, una autovía tampoco presupone necesariamente que la rapidez y el bienestar sean méritos complementarios. La próxima vez que me aventure por una autovía no ahorraré esfuerzos para batir mi propio record: el de tardar más tiempo que nadie en llegar tan ricamente a mi destino. ASI EVITO TAMBIÉN EL RIESGO DE COMPETIR CON APRESURADOS.



PRESENTACIÓN

Queridos amigos:

Primero saludaros a todos. Bienvenidos a mi blog impersonal. Todostenéis cabida, no dudéis en dar vuestra opinión, sobretodo si no teneisganas de hablar o no sois muy habladores (o no me aguantais). Es unblog para vosotros pero también para mí. Es necesario muchas vecesconsultar tus opiniones y contrastarlas. Tal vez no encuentre aún elforo que me convenza. Por eso estoy aquí. En este blog podré decir loque quiera, colgar lo que me de la gana. Pero no seré el único, estoydispuesto a acoger vuestras respuestas. Muchas gracias.Estais todos invitados.